¿Cómo saber si tengo problemas mentales?

¿Cómo saber si tengo problemas mentales?

¿Cómo saber si tengo problemas mentales?
Antes de acudir a una clínica psiquiátrica, sería recomendable que supieras cómo saber si tienes, o no, problemas mentales. Descubre todas las claves al respecto.

¿Dolencia mental o sufrimiento emocional?

Al ir a la consulta de un psiquiatra en Madrid debes valorar tu situación personal en su justa medida. Para ello, debes tener en cuenta algunos aspectos esenciales:

  • El sufrimiento emocional es algo inherente al ser humano. Es decir, si lo estás pasando mal por una causa concreta o si compruebas que tus proyectos no salen como esperabas, quizá sea adecuado confiar en una consulta de psicología para analizar los motivos.
  • Tienes un problema de salud mental cuando este afecta a tu funcionalidad y a tu calidad de vida. Has de distinguir el sufrimiento que conlleva esta enfermedad con el de tipo emocional.

Algunos ejemplos prácticos

No debes considerar el sufrimiento como una patología psiquiátrica. Por ejemplo, si sientes ansiedad es porque tu mente se pone en alerta para funcionar de una manera concreta. Hasta cierto punto, es algo positivo porque te invita a seguir adelante y a poner a prueba tus capacidades. Se convierte en algo patológico cuando es la única protagonista de tu vida y cuando comienza a hacerte sentir síntomas físicos que te impiden seguir con tu día a día.

Ocurre algo similar con el duelo por la pérdida de un familiar o una ruptura sentimental. Es totalmente normal que sufras, que eches de menos a la persona y que no sepas cómo superar la situación. El problema se convierte en patológica cuando todo gira en torno a estos sentimientos y pierdes la capacidad de realizar tus actividades habituales al ritmo de siempre.

¿Cuándo debes pedir ayuda?

Es el gran dilema que puedes tener como paciente. Si bien te hemos indicado que el sufrimiento emocional es normal y que se convierte en patología al convertirse en incapacitante, ello no significa que tengas que esperar a este extremo para solicitar ayuda.

Es decir, cualquier tipo de situación que te provoque una sensación que no consideras apropiada es motivo suficiente para que compruebes cuál es el motivo de la misma y cómo solucionar el problema. En este caso, una valoración inicial te llevará a la consulta de un psicólogo o de un psiquiatra.

El primero tratará tu estabilidad mental dándote las pautas necesarias para que la mantengas. El segundo, apostará por tratar la patología que padezcas con medicamentos y por observar tu evolución. En ambos casos, la psicoterapia te permitirá dejar atrás una situación que bien ha podido ser motivo suficiente para que tu vida cambie drásticamente.

Ni autodiagnóstico, ni automedicación

Son los dos grandes enemigos de tu tranquilidad, aunque pienses lo contrario. No sirve de mucho pensar «estoy un poco deprimido/a» o «tengo algo de ansiedad y voy a tomar esto que me han recomendado». Ambas afirmaciones confirman la existencia de un problema y que estás adoptando la peor solución posible.

El motivo no es otro que el identificar tus síntomas con los de otras personas cuando una enfermedad mental no tiene una única causa. Solo un profesional tiene la capacidad necesaria para detectar cuáles son las causas que han originado la situación y cómo abordarla de manera adecuada.

El mero hecho de pensar que deberías tomar algo o de opinar sobre tu estabilidad mental es suficiente para que te pongas en manos de un experto. Recuerda que por ello ni estás loco/a, ni vas a tener ningún tipo de estigma. Al igual que haces cuando vas a otro especialista, estarás eligiendo a quien te podrá ayudar con tu mente y con todo lo que ha terminado por cambiar tu vida de manera definitiva.

La consulta de psicología ideal para ti

Se trata, en definitiva, de conseguir que tu vida sea como prefieras y de convertir tu día a día en uno mucho más placentero. No tiene ningún sentido restarle importancia a cualquier tipo de síntoma o seguir adelante ignorando las consecuencias de este tipo de alteraciones.

Así, ten en cuenta que la alteración temporal sin tratamiento puede mejorar cuando se elimine la causa que la provoque o empeorar y convertirse en una dolencia psiquiátrica más grave. La última decisión es tuya, pero te recomendamos que cuanto antes acudas a una consulta psicológica o psiquiátrica, menos tiempo tendrás que soportar las consecuencias.

Será el profesional elegido quien diseñe un tratamiento a tu medida y quien realice el seguimiento correspondiente. Las alternativas personalizadas son mucho más eficaces y recomendables para dejar atrás una situación poco apropiada para afrontarla a diario.

Ahora que conoces qué es un trastorno mental y cómo tratarlo, solo queda que elijas una clínica de psiquiatría para comenzar una nueva etapa. Dejarás atrás tu mala racha y podrás afrontar el correcto tratamiento de tus dolencias. Seguro que notas el cambio y que recuperas tus ganas de seguir viviendo.

Tu equipo de Psiquiatría, Psicología y Estimulación Magnética Transcraneal en Madrid

Príncipe de Vergara 80, 1ºB
28006 Madrid
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Móvil: +34 658 85 41 31

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Objetivos de la primera sesión en una clínica de psiquiatría

Objetivos de la primera sesión en una clínica de psiquiatría

La primera visita a una consulta de psiquiatría suele producir incertidumbre en el paciente.

Este es un momento muy importante, pues es el momento en el que vas a conocer al profesional encargado del seguimiento de tu caso. Tranquilo, te sentirás cuidado y acompañado durante todo el proceso.

Cómo se desarrolla la primera sesión en una consulta de psiquiatra

A continuación, descubre los detalles más relevantes de la primera sesión en una consulta de psiquiatría.

1. Explicación sobre el proceso

En primer lugar, el profesional se presenta al inicio del encuentro. Es habitual que el paciente acuda a la primera visita con muchas dudas al respecto. Por ello, el psiquiatra se toma el tiempo necesario para resolver todas las preguntas. Para ello, utiliza un lenguaje sencillo y comprensible. Es decir, evita los términos que sean demasiado técnicos y especializados.

2. Realización de una entrevista clínica

El profesional necesita conocer el motivo por el que acudes a la consulta. Las preguntas planteadas durante la entrevista ponen el foco en esta cuestión. Con la información obtenida a través de las respuestas, se elabora una historia clínica psiquiátrica. Este documento contempla diferentes variables que contextualizan el caso. En primer lugar, se analiza la historia personal previa del paciente. Este contenido se completa con otros posibles antecedentes enmarcados en el ámbito familiar.

Durante la entrevista, el profesional realiza preguntas clave en torno a los síntomas experimentados. ¿Desde cuándo se producen y con qué frecuencia se manifiestan? ¿Y cómo han influido en la vida del paciente? En definitiva, cuando acudes a la primera consulta, respondes una lista de preguntas realizadas por el psiquiatra.

Es habitual experimentar diferentes emociones durante el tiempo previo a la visita a la consulta. Algunas de ellas pueden resultar desagradables e incómodas, por lo que el psiquiatra se encargará de plantearlas con tacto y en el momento oportuno (muchas veces se esperará a haber desarrollado un vínculo de confianza). En ocasiones, el paciente pospone el momento por miedo a lo desconocido. Pues bien, la primera visita aporta tranquilidad. Es un paso muy importante con el que comienza un proceso que influye positivamente en el bienestar personal. Es esencial que respondas sus preguntas con sinceridad.

3. Planificación de una hoja de ruta

La primera visita representa el comienzo de un nuevo camino. Generalmente, la sesión tiene una duración aproximada de una hora. Aunque es un dato orientativo, ten en cuenta que el tiempo se ajusta a las necesidades de cada paciente. Tras la realización de la entrevista clínica, el profesional tiene una visión más concreta del caso. Conoce información esencial para realizar un diagnóstico. Del mismo modo, anticipa algunas claves de la hoja de ruta que va a seguir a partir de ese momento.

Existe una creencia muy extendida en relación con la atención psiquiátrica. Muchas personas creen que siempre requiere de algún tipo de medicación. Sin embargo, ten en cuenta que existen diferentes tipos de intervención y el profesional debe concretar aquella que es más adecuada para ti. En ocasiones, la psicoterapia se convierte en el ingrediente principal del proceso. En otros casos, se combina con la psicoterapia con el tratamiento farmacológico (esta es una diferencia entre psiquiatría y psicología). En caso de que el paciente necesite tomar algún tipo de fármaco, el psicólogo debe derivar el caso para que lo trate un psiquiatra. Tal vez sea necesario priorizar otro tipo de intervención. Pues bien, durante la primera sesión se realiza una hoja de ruta de la que tú eres partícipe. Es decir, el profesional te comunica cuáles son los objetivos a alcanzar y los siguientes pasos.

4. Establecimiento de la alianza

El psiquiatra acompaña y orienta al paciente durante todo el proceso (recuerda que el médico actuará como un asesor experto en el tema, pero la decisión última siempre dependerá de ti). Es por ello que el propio paciente debe comprometerse con su cuidado personal, ya que le corresponde a él dar los pasos necesarios para su mejoría. Por ello, durante la primera sesión se da un primer paso destinado a forjar una alianza entre ambos, centrada en la confianza. De hecho, recuerda que toda la información que comunicas durante una visita al psiquiatra es confidencial.

Para finalizar, se concreta la fecha para una próxima sesión. Recuerda que el horario programado es flexible y se adapta a la agenda del paciente.

Es normal tener algunas dudas

Es habitual experimentar dudas antes de acudir a una visita con un psiquiatra. También es posible posponer el momento como consecuencia de la incertidumbre. Sin embargo, las dudas deberían resolverse durante el primer encuentro. Puedes anotar en un papel algunas de las sensaciones que experimentas, así como las dudas que te planteas en este momento. La escritura te permite recordar con precisión aspectos que, en caso contrario, es posible olvidar. Si lo deseas, comparte la información con el psiquiatra. Si no sabes si algo es relevante o no, compártelo por si acaso.

Cuando contactas con una clínica de psiquiatría das un paso muy importante en relación con tu propio bienestar. La primera sesión es muy relevante, pero recuerda que el profesional necesitará más tiempo para conocer al paciente en profundidad. Por ello, los primeros pasos de la hoja de ruta planteada tras ese encuentro pueden actualizarse. Una consulta de psicología y psiquiatría, formada por un equipo interdisciplinar, te ofrece una atención integral.

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Tratamiento de la Ansiedad

Tratamiento de la Ansiedad

¿Alguna vez te has enfrentado a un examen muy importante? El examen de conducir, una oposición…¿Recuerdas tu primer día de trabajo? ¿O la propia entrevista de trabajo? Un frenazo inesperado, la subida a una montaña rusa,… Bien, eso que sentías es ansiedad.

Si estás leyendo este texto, es probable que tú o alguien de tu entorno manifieste conductas que denotan ansiedad, por lo que desearás saber algo más sobre el tema.
¡Vamos a ello!

¿Qué es la ansiedad?

En primer lugar, comenzaremos por explicar qué es la ansiedad, para luego describir los tratamientos de la ansiedad. En este sentido, la ansiedad se manifiesta como:

  • Una sensación que todos podemos experimentar en algún momento
  • Es una respuesta a un acontecimiento de la vida
  • Nos prepara para reaccionar de algún modo ante una situación
  • Su intensidad es muy variada

Lo más importante que tendremos que saber sobre la ansiedad es que, en algunos momentos, podrá ayudarnos a adaptarnos a determinadas situaciones; mientras que en otros momentos será perjudicial para el afrontamiento de estas.

En definitiva, podremos definir la ansiedad como una emoción común en todas las personas, la cual se experimentará cuando nos sintamos amenazados por un peligro que podrá ser externo o interno.

Tipos de ansiedad, ¿cuándo es problemática?

Es sumamente importante distinguir entre los tipos de ansiedad, es decir, diferenciar entre la ansiedad “normal” y la ansiedad “perjudicial”: ¿Cómo sabremos esto?

  • La ansiedad normal será útil, ya que nos mantendrá en alerta para la resolución de situaciones que puedan resultarnos complejas. En definitiva, será adaptativa y no implicará un sufrimiento grave.
  • La ansiedad perjudicial será aquella que sea excesiva y su intensidad no se corresponda con la gravedad del hecho que nos acontece. Por tanto, no permitirá la adaptación, bajará el rendimiento y provocará malestar.
  • En los casos de ansiedad perjudicial, esta se convertirá en trastorno cuando la respuesta sea extrema, percibida como incontrolable e interfiera en el día a día.

Síntomas de la ansiedad

Entre los principales síntomas de la ansiedad, estos pueden clasificarse de la siguiente manera:

  • Síntomas fisiológicos: son aquellos relacionados con la respuesta somática o física de mi cuerpo. Algunos de ellos puede ser: mareos, sudoración, vómitos, nudo en la garganta, dolor en el pecho, problemas digestivos, taquicardia, ahogo,…
  • Síntomas conductuales: pueden ir desde el bloqueo y la parálisis hasta la huida.
  • Síntomas cognitivos: se trata de aquellos pensamientos negativos o ideas obsesivas que irrumpen generando malestar intenso. A veces también pueden conllevar problemas de memoria o de concentración.
  • Síntomas emocionales: la más característica podría ser el miedo intenso o la angustia, aunque también podrán ser irritabilidad, agobio y todas aquellas emociones que de algún modo nos generen sufrimiento.

Trastornos de ansiedad más comunes

Como señalamos anteriormente, cuando la ansiedad es muy intensa y, en lugar de ayudarme a afrontar, me incapacita. En estos casos, puede convertirse en un trastorno, denotándose una amplia gama de trastornos de la ansiedad. Los más comunes pueden ser:

  • Trastorno de ansiedad generalizada: se trata de un trastorno en el cual la persona siente miedo intenso a muchas cosas (a veces incluso casi a todo), le resulta incontrolable su gestión y los pensamientos catastrofistas que se producen en paralelo.
  • Fobia social: Temor intenso a la evaluación social. El miedo a ser valorado negativamente comienza a ser desproporcionado y conduce al aislamiento social.
  • Agorafobia: En este caso el miedo a sentir que no puedes escapar de una situación o lugar puede conducir a permanecer recluido en casa durante largos periodos de tiempo.
  • Trastorno de pánico: Se trata de ataques en los que se experimenta una ansiedad extrema y sensación de falta de control. El miedo a experimentar de nuevo un ataque de pánico, en ocasiones, puede generar mayor malestar o interferencia que el ataque en si mismo.

Preguntas frecuentes sobre la ansiedad

La principal causa de que un episodio de ansiedad puntual se termine por convertir en un trastorno, tiene que ver una mala gestión emocional de la ansiedad.

Cuando se experimentan determinadas emociones en el cuerpo y a nivel cognitivo (los pensamientos) no consiguen “acompañar” dichas emociones, haciendo lecturas erróneas de las mismas, las emociones comenzarán a no procesarse o regularse correctamente.

Podemos imaginar una mochila, donde cada emoción sin procesar se convierte en una piedra. Cuando este mecanismo se da durante mucho tiempo, la mochila estará tan cargada de piedras que será difícil poder sostenerse de pie con ella.

Será en ese momento cuando ya no se puede hacer vida normal con la mochila puesta, por tanto se necesitará ayuda para poder trascender esta situación.

En primer lugar, debemos decir que el tratamiento de la ansiedad en Madrid dependerá de muchos aspectos: si estamos ante un trastorno consolidado, su frecuencia, intensidad, etc…

Por ende, será preciso acudir a un profesional de la salud mental que haga una correcta valoración del caso y nos proponga el tratamiento más oportuno. Entre éstos, pueden ser:

  • Tratamiento psicoterapéutico: desde el enfoque psicológico más pertinente para el caso específico. En Consulta Velázquez contamos con: terapia cognitivo-conductual, terapia sistémica, EMDR y mindfulness entre otros.
  • Tratamiento farmacológico: Este debe ser valorado y pautado por un médico psiquiatra. Sin embargo, dependiendo de la naturaleza del cuadro, se puede recurrir a las benzodiacepinas (si se trata de un cuadro reactivo y la previsión de tratamiento es a corto plazo – 2 o 3 semanas) o con antidepresivos si la previsión de tratamiento es más a largo plazo (pocos meses habitualmente).
  • Tratamiento combinado: en algunos casos será el más efectivo ya que combina las dos opciones anteriores, permitiendo incidir desde distintos focos de actuación.
  • En Consulta Velázquez también ponemos a tu disposición una nueva alternativa, la estimulación magnética transcraneal como tratamiento para la ansiedad. Aquí tienes más información.

En definitiva, si desde hace un tiempo no se consigue gestionar la ansiedad, el sufrimiento es notable y es ella quien acaba dirigiendo la vida del paciente. No dudes en pedir ayuda a un profesional de la salud mental, que pueda acompañarte en el proceso.

Ocultar o reprimir la ansiedad, produce de hecho mayor ansiedad.

Scott Stossel